Jakarta, 11 de Noviembre de 1998
A la Madre Ilva, a todas las Hermanas y Amigos
Nuestro Seminario de PJ y Voluntariado continua en la alegría y en la fraternidad. La partcipación y la condivisión son dos modalidades de nuestro trabajar juntas. Hemos vividos momentos de interés en la escucha de algunas experiencias significativas: educación en la aceptación de otras culturas y de la gratuidad en el servicio de amor y de evangelización presentadas por varias provincias asiáticas. Animación juvenil que incluye a los Congresos de Jóvenes, a las Peregrinaciones realizadas cada año en América Latina y en Europa del Este y a las Pascuas en la India… Dos experiencias de comunidades que acojen y comparten el trabajo pastoral con los universitarios de diversas creencias en Italia y Australia. Una experiencia nacida de una propuesta eclesial y una realización de un año de voluntariado social en Italia. Las experiencias expuestas ponen en evidencia la crisis de quienes en otras culturas no las pueden realizar: modalidades nuevas que pueden ser adaptadas si estamos animadas por la pasión por los jóvenes y la creatividad.
Los jóvenes están presentes a través de los stands que las hermanas de las distintas provincias prepararon desde el primer momento de la llegada para presentar su realidad. De la cual nació una bellísima muestra de lo que se realizan en las diversas comunidades del mundo y del material formativo, puesto a disposición para todos.
La muestra es visitadas también por otras personas que a pesar de la diversidad de la lengua (el ídioma local es el indonesiano comprendido sólo por las Hermanas de Timor y de Malasia) demuestran interés y el deseo de tener algún recuerdo…
Los días pasados hemos ecuchado con mucho interés a la Hna. Laura Venturi que nos ha concientizado del <GRAN DON> que Dios nos has dado, el cual siempre debe ser encarnado a través de nuestra mediación. Tres verbos pueden expresar el camino que nos educa a abrirnos hacia el otro: caminar (ir hacia), permanecer y acoger. Llegar a ser huesped en el intercambio de nuestras recíprocas memorias requiere de cada uno de nosotros el alargar el espacio de nuestra propia tienda.
La tradición tiene necesidad de permanecer viva y esto solamente es posible si es continuamente interpretada.
¿Qué debemos resguardar para que el carisma que es "UNO" pueda expresarse en las diversas "lenguas" que nosotros hablamos y llegue a ser legible para los adolecentes y jóvenes que están junto a nosotros? Esta es la pregunta que guardamos en nuestro corazón…
Miramos a Magdalena, nuestra Madre, <la mujer del encuentro >. Como para ella así también para nosotras el relacionarse es el primer recurso y la condición de la cual debemos partir para que el encuentro pueda llegar a ser <lugar> donde el Padre se revela. Los elementos que favorecen el encuentro son: la oración, el trabajo en equipo, los grandes horizontes, el conocimiento profundo, y la formación del corazón.
De la gratitud a la responsabilidad: la conciencia del don recibido genera gratitud y capacidad de asumirlo responsablemente decidiéndonos por la gratuidad. A fin de que los jóvenes "tengan la vida y la tengan en abundancia".
A la luz de todo esto nos hemos preguntados: ¿Cuáles aspectos de la espiritualidad canossiana consideramos más significativos para los jóvenes que están junto a nosostras?
Ahora es el momento de la corresponsabilidad, ya que estamos trazando las líneas portantes de una PJ canossiana. Este es el motivo por el cual nos hemos reunidas en esta asamblea internacional... La fase de discernimiento es siempre fatigosa, pero no nos falta la confianza de llegar al consenso sobre algunas líneas generales. La esperanza está sostenida por la oración contemplativa de la mañana y por las celebraciones que nos entroducen en la capacidad orante de las diversas culturas.
Un saludo a todas y ... hasta la próxima. Un abrazo grande como el mundo que acoge a todas.
Hna Paola y Hna Maria Luisa junto a todas las Hermanas del Seminario Internacional PJ y VOICA